“El Dolor es tu Guru” es una de esas frases que se te quedan grabadas y a medida que pasa el tiempo va adquiriendo cada vez más significado. B.K.S. Iyengar nos enseñaba a ver el dolor como uno de nuestros mejores maestros, un guía que nos indica el camino hacia aquello que necesita atención.
Recientemente tuve uno de esos episodios de dolor de espalda que te hacen reflexionar. Ya desde muy jovencita comencé a sufrir intensos dolores de espalda. Gracias al yoga he podido sanarla pero muy de vez en cuando me da un toque de atención. Habitualmente basta con una buena práctica y el dolor se va, a veces me dura un par de días pero esta vez ha tardado un par de semanas y ha sido especialmente “molesto”.
Falta de descanso, circunstancias complicadas, el cuerpo que te habla durante la práctica y te pide suavidad y tu que prefieres escuchar esa otra voz que te dice ´venga que tu puedes, esfuérzate más y luego ya descansas. Resultado: un buen dolor de espalda. Y aquí no valen las prisas por deshacerte de él. Ahora lo que vale es tomarse el tiempo para escucharle y aprender.
Cada vez son más numerosos los estudios que demuestran como la práctica del yoga Iyengar reduce significativamente el dolor en pacientes con dolor crónico, Igualmente significativos son los resultados en la mejora de la calidad de vida.
El enfoque en la correcta alineación a través de una práctica rigurosa junto con el uso de herramientas de apoyo y adaptaciones de las posturas ayudan a disipar el dolor abordando las causas fundamentales de este (músculos tensos, desequilibrios tanto físicos como mentales y emocionales).

Principios clave de la eficacia del yoga Iyengar para abordar el dolor
1. Actitud ante el dolor:
Mirar al dolor como un preciado maestro con el que trabajar, aprender y crecer, en lugar de verlo como un enemigo contra quien luchar o un molesto huésped al que queremos echar cuanto antes.
El dolor nos revela tensiones y desequilibrios que requieren nuestra atención. Este cambio de perspectiva ante el dolor puede ser asombrosamente liberador.
2. Alineación y Precisión:
El enfoque del yoga iyengar en posicionar cada parte del cuerpo cuidadosa y correctamente para generar espacio y equilibrio, evitar tensiones, restaurar y prevenir.
Encontrar nuestra postura correcta puede ser todo un reto. No es cuestión de copiar una foto o un video o de amoldar nuestro cuerpo a una postura. En Yoga Iyengar Canarias te guiamos a través de instrucciones precisas, ajustes y el uso de soportes para encontrar la postura que tu necesitas.
3. Uso de herramientas de apoyo:
Bloques, cinturones, mantas, cuerdas y sillas entre otras nos sirven de soporte permitiéndonos lograr la postura correcta que se ajusta a nuestras necesidades de manera eficaz y segura, fortaleciendo los músculos de forma progresiva a la vez que profunda, protegiendo nuestras articulaciones y evitando ejercer tensión ahí donde nos puede perjudicar.

4. Abordando las causas fundamentales:
Se dirige el trabajo hacia problemas estructurales como desequilibrios y hábitos dañinos (tanto a nivel físico como mental y emocional como por ejemplo el hábito de forzar o tensar de forma inconsciente).
Estos desequilibrios y malos hábitos que hemos adquirido a lo largo de los años generan dolor y con el paso del tiempo se puede hacer crónico y derivar en nuevos dolores o enfermedades que afectan significativamente nuestra calidad de vida. Por eso es tan importante abordar los problemas desde la raíz así como trabajar nuestra actitud para afrontarlos.
5. Fortaleciendo y aportando consciencia:
De manera sistemática y gradual se fortalecen los músculos de soporte clave, se restaura la movilidad además de promover la consciencia corporal. Este trabajo contribuye no solo a reparar sino a prevenir problemas futuros.
6. Respiración consciente y atención plena:
Aprendemos a respirar de manera consciente y prestar atención plena en la práctica para crear espacio, liberar tensión y evitar forzar o tensar las zonas delicadas y enfocar el esfuerzo ahí donde hace falta.
7. Paciencia y Foco en el proceso:
Es importante entender que es un proceso. En ocasiones la práctica del yoga pone de manifiesto molestias o dolores que estaban latentes. Como afrontamos estas molestias y dolores es clave para sanar y restaurar de manera sostenible y duradera. No se trata de huir ni de luchar en contra de, sino de aprender a usar la inteligencia para guiar nuestro cuerpo.
A veces notamos enseguida el alivio y la mejora pero otras veces nos lleva un tiempo.
En ocasiones el mismo síntoma que en el pasado tratamos con una serie de posturas y una determinada técnica esta vez parece que no nos ayuda y necesitamos abordarlo de otra manera. Igualmente, lo que ayuda a un alumno a aliviar su dolor es posible que a otro alumno que acude con el mismo síntoma no le vaya bien.
Enfocarnos en el proceso de aprendizaje y abandonar la sensación de lucha y de resistencia es sin duda el camino hacia la sanación.
La experiencia conmigo misma y con mis alumnos a lo largo de los años me ha enseñado que no existe la secuencia, postura o técnica ideal para cada dolor. Hace falta paciencia y confianza en el proceso. Cuanto más nos resistimos contra ese dolor y cuanta más prisa tenemos por que se vaya, más persiste e incluso puede que se agrave o surjan nuevas molestias.

Nota importante:
Busca un profesor bien cualificado y con experiencia que entienda como ajustar la práctica a tus necesidades.
Dependiendo de la severidad de tu condición sigue las recomendaciones de tu médico especialista.
Algunas recomendaciones
Compromiso y constancia:
Para que el yoga tenga un impacto verdaderamente transformador, es fundamental integrarlo en nuestra rutina como un acto de autocuidado y respeto hacia nosotros mismos. En nuestra escuela de yoga en Las Palmas, enseñamos el método Iyengar desde un enfoque muy práctico y cercano para ayudarte a crear un hábito de salud integral que te acompañe toda la vida.
No me cansaré nunca de reiterarlo. Comprometernos con nuestra salud, con nuestra práctica y ser constantes es la única manera, en especial cuando hay dolor y aún más cuando nos vamos haciendo mayores.
En mi caso se muy bien que tengo que dedicar tiempo a cuidar mi espalda. Sé que si no soy constante en mi práctica de yoga, si no descanso bien, si hago un sobre-esfuerzo o estoy pasando por un periodo estresante, el dolor puede reaparecer en cualquier momento para recordarme que preste atención.
Paciencia: “el dolor es tu Guru»
A veces a pesar del compromiso y la constancia en la práctica puede surgir el dolor y nos frustramos pensando “¿Pero qué he hecho mal?” . Quizá lleguemos a pensar en darle la espalda al yoga pensando que no nos va bien o incluso le echemos la culpa. Es posible que no estemos practicando de acuerdo a nuestras necesidades. Puede que hayamos pasado por un periodo intenso de estrés y el cuerpo esté respondiendo alto y claro. ¡Escúchale! El DOLOR es tu GURU.
Mi experiencia
El dolor nos preocupa, nos paraliza, nos da miedo hacer algo mal y que vaya a peor. Lo digo por propia experiencia.
Gracias al yoga iyengar pude reeducar mi postura y corregir los desequilibrios que me causaban los constantes dolores de espalda. Sin embargo mientras cursaba la formación superior como profesora de yoga Iyengar en Holanda y tras un periodo de estrés muy intenso volvió el dolor y está vez de forma muy aguda.
Llegué a pensar que el dolor no se iría nunca y que debía olvidar mi deseo de dedicarme a la enseñanza del yoga. Sin embargo tuve la suerte de contar con un médico especialista que me ánimo a seguir con mi práctica de yoga y continuar con mi formación. Conté con unos profesores maravillosos que me acompañaron y ayudaron a ir adaptando mi práctica hasta que después de un par de meses de esfuerzo, compromiso y paciencia fuí mejorando.
Es especialmente en esos momentos donde más aprendemos sobre el gran poder del yoga. Precisamente es recordando esos momentos cuando alcanzo a comprender la gran verdad que encierra esa frase “el dolor es tu guru”. Un tiempo después de estar impartiendo clases de yoga en Holanda, decidí regresar a Gran Canaria y dedicarme a compartir mi experiencia enseñando el método de yoga iyengar en Las Palmas.
Desde mi experiencia como profesora y en especial como alumna, te recomiendo dejarte acompañar por un buen maestro que además de estar bien cualificado y tener experiencia, también tenga empatía. Encuentra un profesor de yoga con quien te sientas a gusto, que sea paciente, compasivo y al mismo tiempo te aliente y anime a mantener el compromiso y el esfuerzo.
¡Yogarízate! Te acompañamos en Yoga Iyengar en Gran Canaria.
Contamos con clases presenciales de yoga en Las Palmas y en Tafira en horarios de tarde y de mañana que puedes alternar, además de opciones online para que practiques cómodamente desde tu rincón de yoga en casa.
Trabajamos con grupos reducidos, asegurando una atención personalizada y un trato cercano.
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